El Servicio Electoral (Servel) rechazó de forma íntegra la cuenta de ingresos y gastos electorales de la campaña del diputado Javier Olivares, parlamentario del Partido de la Gente (PDG) electo en noviembre de 2025. El rechazo total implica que Olivares no podrá acceder al reembolso fiscal de $48 millones que había solicitado, luego de que el organismo detectara inconsistencias de fondo en la rendición: gastos sin respaldo suficiente, pagos asociados a actividades que correspondían al entonces candidato presidencial Franco Parisi, y asesorías contratadas a través de una sociedad vinculada a dos asesores legislativos del propio diputado.
Qué observó el Servel: WhatsApp, Parisi y un estudio de abogados cuestionado
La resolución del Servel cuestionó gastos sin suficiente respaldo y observó pagos vinculados a actividades que correspondían al entonces candidato presidencial Franco Parisi: es decir, Olivares no acreditó que esos desembolsos se hayan realizado en su propia candidatura. Un segundo elemento objetado fueron pagos a la firma Feliú & Espinoza Abogados Limitada, una sociedad vinculada a dos asesores legislativos del diputado, respecto de la cual el Servel consideró que no existían suficientes antecedentes para justificar adecuadamente esos servicios dentro de la campaña electoral. Entre las observaciones figura también el pago de asesorías cuya única documentación de respaldo era conversaciones de WhatsApp, soporte que el organismo consideró insuficiente para acreditar la prestación efectiva de servicios.
El rechazo es total: no se trata de la impugnación de partidas específicas sino de la cuenta completa de ingresos y gastos. Siete días después de conocida la decisión, el parlamentario presentó un recurso de reclamación con el objetivo de que el Servel revise nuevamente los antecedentes observados y reconsidere el rechazo.
Un historial de problemas: el PDG y el Servel desde 2021
El rechazo a la rendición de Olivares no es un hecho aislado, sino el último capítulo de una relación sistemáticamente conflictiva entre el PDG y el organismo fiscalizador que se remonta a los orígenes mismos del partido. Los problemas de administración de recursos del PDG se iniciaron apenas el partido se constituyó a nivel nacional. En julio de 2021, la colectividad realizó una colecta utilizando cuentas personales de sus dirigentes —algo prohibido legalmente—, con llamados desde redes sociales para juntar fondos para la campaña de Parisi. Esa colecta no tuvo trazabilidad para los adherentes que aportaron dinero, lo que motivó denuncias internas al Servel. El organismo cursó la primera sanción al partido en marzo de 2022.
En mayo de ese año, una investigación de CIPER reveló que el Servel también rechazó los gastos del administrador electoral de las campañas del PDG de 2021. El organismo objetó que Miguel Azar Díaz, quien administró todas las campañas electorales del partido, prestó sus servicios a través de una sociedad constituida apenas 23 días antes de que se inscribiera la candidatura de Parisi, en vez de hacerlo como persona natural, lo que contraviene la ley. Por cada campaña —presidencial, senatorial y de diputados— había cobrado $6 millones, con un total objetado de $18 millones. El Servel además detectó inconsistencias en la contabilidad electoral y abrió un procedimiento sancionatorio.
En junio de 2025, el organismo rechazó las cuentas electorales del partido correspondientes a los comicios de noviembre de 2021, que sumaban $218 millones. Como consecuencia de ese rechazo y de sucesivas negativas anteriores, el PDG, junto a Acción Humanista y Partido Humanista, fue uno de los tres partidos que durante 2024 no recibió ninguno de los cuatro aportes estatales que las colectividades reciben una vez aprobados sus balances. Según información pública rastreada por CIPER, el PDG perdió aportes estatales por $628 millones como consecuencia de los sucesivos rechazos del Servel a sus balances.
El PDG hoy: menos militantes, más parlamentarios, mismos problemas financieros
El nuevo ciclo legislativo iniciado en marzo de 2026 devolvió al PDG una bancada de 14 diputados, resultado de la primera vuelta de noviembre de 2025. Sin embargo, los problemas de gestión financiera ante el Servel se replican: el rechazo a la rendición de Olivares —uno de los parlamentarios electos más visibles de la bancada, que además ha señalado públicamente que a él no lo manda Parisi— sugiere que las deficiencias de registro y respaldo documental que el organismo objetó en 2022 persisten en la gestión de las campañas del partido cuatro años después.
En términos de militantes, el PDG pasó de ser el partido con más afiliados del país a fines de 2021, con 48.273 miembros, a registrar 36.705 en marzo de 2025, con una pérdida sostenida de más de 11 mil militantes en tres años. La capacidad de la colectividad para ordenar su gestión financiera ante el Servel será una de las variables que determinará si los 14 diputados electos reproducen el ciclo de la primera generación parlamentaria del PDG, que entre 2022 y 2024 abandonó el partido en su totalidad.









