Un incendio estructural de gran magnitud destruyó cinco viviendas la tarde de este sábado 6 de junio en la población Alejandrino González, en la comuna de Río Negro, provincia de Osorno. La emergencia, que obligó a declarar tres alarmas consecutivas por el riesgo de propagación a inmuebles colindantes, dejó además a tres personas lesionadas, entre ellas un voluntario de Bomberos.
El siniestro se concentró en el sector de calles Mario Sandoval con Alfredo Villarroel, donde las llamas avanzaron con rapidez y demandaron un amplio despliegue de unidades. Según confirmó el comandante del Cuerpo de Bomberos de Río Negro, Gustavo Díaz, las cinco casas afectadas registraron daños superiores al 80% de su estructura.
Durante los primeros minutos, los voluntarios enfrentaron dificultades para sostener el combate por la baja presión de los grifos en el sector, lo que obligó a reforzar el suministro mediante apoyo externo. Para contener el fuego y evitar que se extendiera a otras viviendas, se sumaron camiones aljibe y unidades de abastecimiento del Cuerpo de Bomberos de Purranque y del Cuerpo de Bomberos de Osorno.
Con ese refuerzo, las compañías desplegadas pudieron realizar maniobras de ataque simultáneo desde el frontis y desde la parte posterior de los inmuebles comprometidos, trabajando para contener los focos activos y enfriar las estructuras aledañas.
Lesionados y dificultades de acceso en el sector
El comandante Gustavo Díaz informó que el balance de salud dejó tres personas lesionadas: dos adultos mayores civiles y un voluntario de Bomberos. Todos fueron derivados al servicio de urgencia del hospital local para su evaluación médica.
En el lugar también se registraron complicaciones operativas por el acceso a las calles. Bomberos reportó que la alta densidad de vehículos particulares estacionados a ambos lados de la calzada dificultó el libre desplazamiento de los carros de emergencia, retrasando el posicionamiento de las unidades de material mayor en puntos clave para el combate.
Pese a esas condiciones, el trabajo coordinado entre las compañías y el apoyo logístico permitió controlar el avance del fuego y reducir el peligro de propagación hacia viviendas vecinas, en un sector de alta concentración habitacional.
Albergue, FIBE y apoyo municipal a damnificados
A la emergencia concurrió el encargado de la oficina de emergencias municipal, Pedro Aguilar, quien se constituyó en el sector junto al alcalde y concejales. De acuerdo con lo informado, el municipio activó de inmediato la sede social de la población Alejandro González para habilitarla como albergue temporal para las familias damnificadas.
El plan de respuesta municipal contempla que este lunes se inicie el catastro definitivo mediante la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), instrumento que permite levantar información sobre los daños y necesidades de los afectados para canalizar ayudas.
Además, se coordinará el retiro de escombros mediante la Dirección de Aseo y Ornato, junto con gestiones orientadas a soluciones habitacionales transitorias. Entre las medidas señaladas se consideran subsidios de arriendo o la asignación de viviendas de emergencia estatales, según la evaluación social y técnica que se realice tras el levantamiento de antecedentes.
En paralelo, la causa y el origen del incendio en Río Negro quedaron bajo investigación del Departamento de Estudios Técnicos de Bomberos, que realizará las pericias correspondientes para establecer cómo se inició el fuego.
Tras la emergencia, las autoridades reiteraron el llamado a la mantención mensual de los ductos de evacuación de gases, en un periodo marcado por el aumento del uso de calefacción domiciliaria. Mientras avanzan las indagatorias, el balance en terreno se mantiene en cinco viviendas con daños superiores al 80% y tres personas lesionadas derivadas a evaluación médica, con apoyo municipal activado para atender a los damnificados.










