Cuando una persona en cualquier parte del mundo le pregunta a ChatGPT o Gemini qué es Chile, la respuesta habla, antes que nada, de su geografía. Esa es la principal conclusión del estudio «Visibilidad de Chile en Inteligencia Artificial», desarrollado por la consultora Skill Hub para Marca Chile, la institución encargada de promover la imagen del país en el exterior. La investigación, realizada en marzo de 2026, analizó 200 respuestas generadas por ambas plataformas frente a consultas espontáneas en español e inglés, y las contrastó con el monitoreo de prensa internacional que Marca Chile realiza en medios de Estados Unidos, Reino Unido y España.
La geografía como primera carta de presentación
El desierto de Atacama, la cordillera de los Andes y la Patagonia aparecen de manera recurrente como los principales atributos con que la inteligencia artificial define al país. En una de las consultas analizadas, ChatGPT responde que Chile es uno de los países con mayor diversidad de paisajes del mundo, con destinos de turismo de naturaleza de nivel global, mientras Gemini describe a la Patagonia chilena como uno de los últimos territorios vírgenes del planeta. Las herramientas también vincularon al país con reconocimientos turísticos recientes, posicionándolo como destino internacional destacado por su oferta de naturaleza.
Pero la naturaleza no es el único eje. Las respuestas posicionan a Chile como un actor relevante en la transición energética global, asociándolo de forma consistente con energías renovables, hidrógeno verde, cobre y litio. Según una de las respuestas revisadas, Gemini afirma que Chile cumple un papel estratégico en la transición energética global, combinando recursos minerales, energías limpias y desarrollo tecnológico.
La huella digital del país pesa en lo que dice la IA
Uno de los hallazgos más relevantes para entender el fenómeno es de dónde sacan la información estos modelos. El estudio detectó que el 50,1% de las fuentes utilizadas por las plataformas de inteligencia artificial proviene de sitios chilenos, principalmente institucionales y sectoriales. El dato evidencia el peso que tienen los contenidos digitales producidos dentro del país en la información que estas herramientas entregan a usuarios de todo el mundo: lo que Chile publica sobre sí mismo moldea, en buena medida, lo que la IA responde sobre Chile.
La investigación también detectó una brecha entre la imagen que proyecta la inteligencia artificial y la que construye la prensa internacional. Mientras los medios extranjeros tienden a concentrarse en la contingencia —seguridad, conflictos socioambientales, desastres naturales o coyuntura política, como el ciclo electoral 2025-2026—, la IA refuerza atributos más permanentes, asociados a la naturaleza, la estabilidad institucional y el desarrollo de sectores estratégicos.
Un activo que hay que gestionar, no solo conservar
Para Enzo Abbagliati, director ejecutivo (s) de Marca Chile, el estudio aporta evidencia sobre un fenómeno cada vez más relevante para la imagen país. «Este estudio entrega una primera aproximación a cómo herramientas como ChatGPT y Gemini representan a Chile», señaló. Agregó que, aunque se trata de un análisis acotado, identifica tendencias consistentes, y planteó que el desafío no radica solo en sostener la visibilidad del país, sino en gestionarla activamente para evolucionar desde los atributos históricos hacia una propuesta de valor que incorpore capacidades emergentes y una mirada de futuro.
El hallazgo tiene una lectura directa para el sur de Chile. Si la Patagonia, los territorios vírgenes y la naturaleza indómita son las cartas con que la inteligencia artificial presenta al país ante el mundo, las regiones de Los Lagos, Los Ríos y Aysén concentran buena parte de ese capital de imagen. Y dado que la mitad de las fuentes que alimentan a estos modelos son contenidos chilenos, lo que los medios y las instituciones del sur publiquen sobre su propio territorio incidirá, cada vez más, en cómo el resto del planeta imagina a esta parte de Chile.









