La selección chilena de básquetbol sigue soñando con el Mundial 2027. En un final para el infarto, la Roja cestera venció este viernes por 81-79 a Colombia en Cali, en la penúltima fecha de la primera ronda de las Clasificatorias de las Américas, y consiguió su primera victoria en el proceso justo cuando una derrota la dejaba matemáticamente eliminada de la Copa del Mundo.
El héroe de la jornada fue el capitán Sebastián Herrera. Con el marcador 79-78 a favor de los locales y menos de diez segundos en el reloj, el escolta del París Basketball de Francia tomó la pelota y clavó un triple que silenció al público colombiano. Quedó un resto de tiempo para la última ofensiva cafetera, pero el intento no entró y Chile selló una remontada que parecía improbable: el equipo dirigido por el argentino Juan Manuel Córdoba perdía por nueve puntos cuando restaban menos de cinco minutos de juego.
Chile en las Clasificatorias: de la crisis a la resurrección
El triunfo tiene un valor deportivo enorme por el contexto. Chile llegaba a este partido con cuatro derrotas en cuatro presentaciones, incluidas las dos caídas ante la propia Colombia —una de ellas en febrero pasado, en un Coliseo Antonio Azurmendi de Valdivia repleto con cerca de 5.000 personas—, y estaba obligado a ganar para no despedirse anticipadamente del sueño mundialista.
Con la victoria, la Roja quedó en el tercer lugar de su grupo con seis puntos, los mismos que Colombia, aunque con peor diferencia de puntos. Brasil lidera con ocho unidades y Venezuela cierra con cuatro, aunque no todos los equipos tienen la misma cantidad de partidos disputados. Los tres mejores de cada zona avanzan a la segunda ronda del clasificatorio, donde se definen los cupos al Mundial de Catar 2027.
Qué necesita Chile para avanzar: la final del lunes ante Venezuela
La ecuación es simple y exigente a la vez. Chile juega este lunes su último partido de la fase ante Venezuela y está obligado a ganar. Además, necesita que Brasil le dé una mano en sus duelos ante los propios venezolanos, este sábado, y ante Colombia, el lunes. El martes 7, colombianos y venezolanos cerrarán la fase enfrentándose entre sí.
Un dato particular de esta ventana: todos los partidos se disputan en Cali, incluso aquellos en que Venezuela figura como local, debido a los estragos que dejaron los terremotos en el país llanero, que impidieron habilitar sus recintos.
Para el sur de Chile, donde el básquetbol es religión —de Valdivia a Puerto Montt, pasando por Ancud y Castro—, la clasificación de la Roja a la segunda ronda mantendría viva además una ilusión concreta: la posibilidad de que las próximas ventanas clasificatorias vuelvan a traer a la selección a canchas como el Azurmendi valdiviano, la Catedral del básquetbol chileno, que en febrero demostró que la localía cestera más potente del país está en esta zona. El triple de Herrera en Cali no solo salvó una clasificatoria: mantuvo abierta la puerta para que el Mundial 2027 se siga jugando, en parte, desde el sur.









