La desaprobación de Kast escaló al 60% en la última encuesta Plaza Pública de Cadem, correspondiente a la primera semana de julio, convirtiéndose en el nivel más alto registrado por el presidente José Antonio Kast desde que inició su mandato el pasado 11 de marzo. La cifra representa un alza de dos puntos respecto de la medición anterior, mientras que la aprobación cayó un punto y se situó en 37%, dejando un balance neto de -23 puntos para el jefe de Estado.
La propia encuestadora calificó el registro como un hito negativo. El gerente general de Cadem, Roberto Izikson, adelantó los resultados señalando que se trata de la peor semana del mandatario desde que comenzó su administración. El deterioro se produce en un contexto marcado por cifras económicas adversas conocidas durante la semana, incluyendo los datos de desempleo y el Imacec, además de las tensiones políticas al interior del oficialismo por la tramitación de la megarreforma económica en el Senado.
Desaprobación de Kast: una curva que se invirtió a fines de marzo
La serie histórica de Cadem muestra la magnitud del cambio en la percepción ciudadana. Kast asumió con un 57% de aprobación y un 34% de desaprobación, pero la tendencia comenzó a revertirse a fines de marzo y, desde entonces, la evaluación negativa se ha mantenido de forma sostenida por sobre el respaldo. El actual 37% de aprobación se ubica a solo un punto del piso histórico de 36% que el mandatario registró a mediados de mayo.
La medición de esta semana golpea de manera transversal la imagen presidencial: los 13 atributos personales que mide Cadem registraron caídas entre abril y julio. Los tres aspectos mejor valorados siguen siendo que es «responsable», con un 45% de menciones favorables aunque con una baja de dos puntos; «autoridad y liderazgo», con 41%, cuatro puntos menos; y «valiente», que cayó seis puntos hasta el 40%. En el extremo opuesto, los atributos peor evaluados son «dialogante» (33%), «cercano» (31%) y «empático» (30%).
Coalición desordenada y expectativas económicas a la baja
El dato más pronunciado del estudio aparece en los atributos de gestión. La percepción de que Kast «puede mantener ordenada a su coalición política» se desplomó desde el 39% de abril al 20% actual, una caída de 19 puntos en tres meses que coincide con las tensiones públicas entre el Partido Republicano y Chile Vamos. En la misma línea, solo un 18% considera que el presidente tiene una buena relación con la oposición y un 33% cree que cuenta con un buen equipo de gobierno.
Las expectativas económicas, uno de los pilares de la candidatura de Kast, también retrocedieron: la confianza en su capacidad para hacer crecer la economía y generar empleo bajó de 47% a 42%, mientras que la evaluación de su manejo frente a la delincuencia y el narcotráfico cayó al 38% y la gestión de los problemas migratorios se ubicó en 40%.
El resultado de Cadem se suma a la señal que ya había entregado la encuesta Criteria la misma semana, que situó la aprobación presidencial en 35% con un 53% de desaprobación, consolidando un cuadro de deterioro sostenido para La Moneda. Con la megarreforma tributaria aún en trámite legislativo y un oficialismo tensionado, la capacidad del Ejecutivo para revertir la curva en el segundo semestre se perfila como la principal interrogante política del período, con efectos directos sobre el capital político que el Gobierno pueda desplegar en regiones como Los Lagos y Los Ríos, donde la agenda de reconstrucción e inversión pública depende de las prioridades que fije el nivel central.









