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Chile volverá a ajustar sus relojes el próximo sábado 4 de abril, cuando se produzca el cambio oficial al horario de invierno. Ese día, a las 00:00 horas, los relojes deberán atrasarse una hora, marcando nuevamente las 23:00 horas del sábado, lo que permitirá comenzar la jornada siguiente con más luz en la mañana.
El cambio de hora forma parte de una política que el país aplica desde hace décadas para ajustar las actividades humanas a las horas de luz natural. Sin embargo, en los últimos años el sistema ha generado debate en distintas regiones, especialmente en el sur de Chile, donde autoridades y comunidades cuestionan su impacto en la vida cotidiana.
En regiones como Los Lagos y Los Ríos, donde los días de invierno son más cortos, la discusión suele centrarse en cómo el horario influye en las rutinas escolares, laborales y en la seguridad durante las primeras horas de la mañana.
Por qué existe el cambio de hora
La idea de modificar el horario oficial para aprovechar mejor la luz del día tiene más de un siglo de historia. Uno de los primeros en plantearla fue el científico e inventor estadounidense Benjamin Franklin en el siglo XVIII, quien sugirió ajustar los horarios para reducir el consumo de velas.
Sin embargo, el sistema comenzó a aplicarse de manera más formal durante la Primera Guerra Mundial, cuando varios países europeos adoptaron el horario de verano para ahorrar energía y optimizar el uso de recursos.
Con el tiempo, muchos países incorporaron el cambio de hora como una medida permanente para aprovechar la luz solar en distintos momentos del año. No obstante, en las últimas décadas varios gobiernos han comenzado a cuestionar su efectividad.
Cómo funciona el horario de invierno en Chile
En Chile el cambio de hora se aplica dos veces al año. El horario de verano adelanta los relojes para extender la luz durante la tarde, mientras que el horario de invierno los atrasa para que el amanecer ocurra más temprano.
Con el ajuste del sábado 4 de abril, las mañanas tendrán mayor luz natural, pero las tardes comenzarán a oscurecer más temprano.
Esta diferencia se percibe con mayor intensidad en el sur del país, donde durante el invierno las horas de luz son considerablemente menores que en la zona central.
Qué efectos puede provocar en las personas
El cambio de hora puede generar efectos temporales en el organismo debido a la alteración del ritmo circadiano, que es el reloj biológico que regula procesos como el sueño, la temperatura corporal y la producción de hormonas.
Cuando el horario oficial cambia, el cuerpo necesita algunos días para adaptarse al nuevo ciclo. Durante ese periodo es común que algunas personas experimenten:
• dificultades para dormir
• sensación de fatiga
• menor concentración
• cambios en el estado de ánimo
Especialistas señalan que niños, adultos mayores y personas con trastornos del sueño suelen ser más sensibles a estas variaciones.
Un debate que sigue abierto
En los últimos años el cambio de hora ha sido cuestionado en distintos países debido a estudios que indican que el ahorro energético sería menor al que se pensaba originalmente.
Además, algunos expertos han advertido que los ajustes de horario pueden afectar los ciclos de sueño y las rutinas sociales.
En Chile, el debate reaparece cada año, especialmente en regiones del sur como Los Lagos, donde la relación entre las horas de luz natural y la organización de las actividades diarias genera opiniones divididas sobre la conveniencia de mantener o eliminar el sistema.









