La directiva del Club Deportivo Alerce Histórico rompió el silencio esta semana en Puerto Montt, luego de que la Municipalidad anunciara la recuperación de la administración de la infraestructura deportiva y cultural del sector de Alerce. Los dirigentes cuestionaron la forma en que las autoridades han manejado la situación y pusieron sobre la mesa una serie de inversiones privadas que, aseguran, nunca fueron reconocidas públicamente.
El presidente del club, Luis Castro, y el tesorero José Calixto, explicaron que la organización ha buscado colaborar con la comunidad desde su gestión, llegando incluso a ceder horarios para una escuela de fútbol municipal coordinada directamente con la Delegación de Deportes de Puerto Montt.
Pasto sintético y gastos operativos sin apoyo formal
Uno de los ejes centrales del conflicto es la inversión en infraestructura. La directiva reveló que el pasto sintético del recinto fue financiado mayoritariamente con recursos propios del club y donaciones de particulares, quienes cubrieron el 60% del costo total. El municipio aportó únicamente el 40% restante.
Más allá del pasto, la organización sostuvo que ha costeado servicios básicos sin respaldo institucional. «No hemos recibido otras contribuciones significativas y hemos tenido que costear agua y luz sin apoyo formal», enfatizaron Castro y Calixto durante la presentación de su postura.
Esta situación, describen, ha obligado al club a sostener financieramente el recinto con recursos propios durante un período prolongado, asumiendo responsabilidades que consideran corresponden también al municipio como propietario de la infraestructura.
Denuncia por ruidos: el club pagó el aislamiento de la vecina afectada
Otro punto sensible del conflicto fue la denuncia por ruidos molestos presentada por una vecina del sector. Ante esto, la directiva reveló una gestión que, según acusan, las autoridades municipales no transparentaron.
«El club tomó la decisión de ayudar a la vecina que presentó la denuncia, aportando 260 mil pesos de fondos propios para que pudiera aislar su hogar y así evitar ruidos molestos», detalló Luis Castro. Agregó que, tras esta intervención y gestiones realizadas ante la autoridad de Medio Ambiente, la denuncia fue finalmente desestimada.
Este episodio ilustra, desde la perspectiva de la directiva, una disposición a resolver conflictos vecinales sin necesidad de intervención municipal, aunque con un costo económico que debió asumir la organización sin apoyo externo.
Cobros de arriendo y conflictos con otras organizaciones
Frente a los reclamos públicos por el cobro de arriendo del recinto, los dirigentes del Club Deportivo Alerce Histórico fueron directos: los montos cobrados son proporcionales a los gastos reales de mantención del lugar y no representan un lucro para la organización.
Además, Castro denunció irregularidades con otras organizaciones sociales del sector. «Se facilitó un préstamo a una junta de vecinos que nunca fue devuelto, y hemos tenido que asumir responsabilidades administrativas sin el apoyo correspondiente», afirmó el presidente del club.
A esto se sumaron dificultades para formalizar la entrega de documentos legales, situación que el club ha intentado resolver directamente con la autoridad municipal sin obtener respuestas concretas.
Mesa de trabajo y llamado a la transparencia
La directiva cerró su presentación con un llamado formal a las autoridades municipales y al delegado de deportes de Puerto Montt para establecer una mesa de trabajo que permita resolver la disputa con transparencia y criterios claros.
Castro fue enfático en señalar que la gestión del club no ha sido perjudicial para Alerce y que el único objetivo de la organización es obtener un respaldo formal que garantice la viabilidad financiera del recinto y asegure el funcionamiento normal de las actividades deportivas para los vecinos y deportistas del sector.









