Hay amistades que nacen en la infancia y sobreviven a los años, a los cambios y a los caminos distintos. Este capítulo del podcast parte justamente ahí: Caro conversa con Alejandra Díaz, amiga de la niñez y excompañera de escuela, en una entrevista que mezcla recuerdos, vocación y una profunda pasión por contar historias.
Alejandra es presentada con palabras que la definen bien: pediatra, escritora, sensible y enérgica. Una combinación poco común, pero tremendamente coherente cuando se escucha su relato. Desde el inicio, ambas viajan a los recuerdos de la infancia, a una época sin celulares ni redes sociales, donde la comunicación era directa y las amistades se construían con tiempo, presencia y experiencias compartidas. Cumpleaños, vacaciones, confidencias adolescentes y primeras vivencias forman parte de una memoria común que hoy se transforma en relato.
La conversación avanza hacia su camino profesional y creativo. Alejandra cuenta que siempre escribió. Mucho antes de publicar libros, ya redactaba cartas —incluso para los novios de sus amigas— dejando ver una vocación temprana por las palabras. Aunque eligió estudiar medicina, la escritura nunca quedó atrás. Por el contrario, su ejercicio como pediatra se transformó en una fuente constante de inspiración, de historias humanas, de emociones profundas que luego encontrarían forma en la ficción.
El salto al mundo editorial llegó en 2020, y desde entonces su trayectoria ha sido vertiginosa. Cuatro novelas publicadas en pocos años dan cuenta de una autora prolífica y conectada con sus lectores. “El Libreto”, su primera novela, marcó un hito personal y se volvió ampliamente leída gracias a las redes sociales. Luego vino “El Murmullo de los Perdidos”, obra que no solo amplió su público, sino que también le valió importantes reconocimientos internacionales, como los premios Rodolfo Anaya y Dolores Huerta en Estados Unidos. Más recientemente, “Pabellón 57” consolidó su carrera al llegar respaldada por una editorial de gran alcance.
Uno de los momentos más emotivos del capítulo surge cuando Alejandra relata su conexión con los lectores. Jóvenes que la reconocen en librerías, niños que la esperan en eventos escolares para hablar de sus libros, encuentros espontáneos que confirman que sus historias no se quedan en el papel, sino que acompañan y marcan a quienes las leen.
Hacia el cierre, Alejandra comparte consejos dirigidos especialmente a las mujeres: hacer lo que apasiona, perseverar, no rendirse ante los fracasos y cuidar la energía personal, rodeándose de personas que sumen y no resten. Una mirada honesta, sin fórmulas mágicas, construida desde la experiencia y el trabajo constante.
El futuro también asoma en la conversación. Alejandra adelanta que ya trabaja en un nuevo libro, un thriller ambientado en un psiquiátrico, cuyo lanzamiento está previsto para marzo. Mientras tanto, continúa activa tanto en el mundo literario como en la medicina, vinculada a procesos de innovación en salud y viajando constantemente.
Este episodio es un retrato sensible de una mujer que nunca eligió entre vocación y pasión, sino que decidió vivir ambas.
? Una conversación íntima, inspiradora y profundamente humana.









