Ruta T-720 en Los Ríos divide por reapertura en Alerce Costero

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

La Ruta T-720 Los Ríos reabrió el debate entre conectividad y conservación en el Parque Nacional Alerce Costero, entre Corral y La Unión.

El proyecto busca recuperar un trazado de unos 10 kilómetros interrumpido desde los años 80 por el colapso del puente La Piedra, pero enfrenta críticas de organizaciones y cuestionamientos técnicos por la presencia de alerces protegidos.

La Ruta T-720 Los Ríos volvió a tensionar el equilibrio entre conectividad y protección ambiental en el Parque Nacional Alerce Costero (Mapu Lahual), ubicado entre las comunas de Corral y La Unión, en la Región de Los Ríos. El trazado, que atraviesa un área de alto valor ecológico con presencia de alerces milenarios, es parte de un plan de rehabilitación impulsado por el Ministerio de Obras Públicas, mientras instituciones y organizaciones ambientales advierten riesgos y cuestionan la viabilidad de las medidas de mitigación.

El Parque Nacional Alerce Costero fue creado en 2010 a partir de una colaboración público-privada entre el Estado de Chile y la ONG The Nature Conservancy, y cuenta con una superficie cercana a 24 mil hectáreas. Según información institucional de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), se trata de un territorio con abundantes precipitaciones, alta humedad y ecosistemas únicos, donde las especies endémicas representan cerca del 60% del total.

Entre sus atractivos destacan bosques de alerces milenarios, senderos y miradores para avistamiento de fauna, además del llamado Abuelo Alerce Milenario, un árbol con más de 3.500 años de antigüedad. Dentro del parque se mantiene, sin uso regular, la huella del antiguo trazado de la Ruta T-720, un camino actualmente pedregoso y con irregularidades, que dejó de operar como conexión entre localidades.

Un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) asociado al proyecto consignó que “la vía dejó de ser utilizada en los años 80 debido al derrumbe del puente La Piedra”, hecho que marcó la pérdida de conectividad terrestre entre Corral y La Unión en ese tramo. En la misma línea, el inspector fiscal del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en Los Ríos, Rafael Recabal, señaló que “frente a la falta de mantención, se perdió la conectividad en todo el tramo de la T-720, así comenzaron a crecer nuevos alerces y el sitio quedó prácticamente inutilizado”.

Ruta T-720 Los Ríos y el proyecto para recuperar la conectividad

La solicitud de rehabilitar este camino se arrastra desde 2008, poco después de la creación administrativa de la Región de Los Ríos, con el objetivo de recuperar la conectividad entre sectores de Corral y La Unión. Ese propósito, sin embargo, ha generado posiciones contrapuestas por el valor ecológico del parque y por la regeneración de bosque nativo que se ha desarrollado en el antiguo trazado.

El EIA publicado en 2019 indicó que el tramo que atraviesa el parque tiene una extensión aproximada de 10 kilómetros. Tras el colapso del puente La Piedra y el deterioro de la vía, el MOP planificó la rehabilitación mediante tres tramos. Desde el Ministerio de Obras Públicas en Los Ríos se ha planteado que la restauración del puente significó un avance para “devolver la conectividad terrestre entre la Provincia del Ranco y el puerto de Corral”, quedando pendiente el mejoramiento del segundo tramo.

En esa misma comunicación pública, el delegado presidencial regional de Los Ríos, Jorge Alvial, afirmó: “hemos coordinado reuniones estratégicas para poder ejecutar el mejoramiento del tramo 2 de esta ruta, que es el único que resta para completar la conectividad”.

Recabal explicó además que, para continuar con el proyecto, se licitó una consultoría orientada a un catastro de vegetación, donde se detectaron diversas especies, lo que derivó en la exigencia de un estudio de impacto ambiental y el ingreso del proyecto al Sistema de Evaluación Ambiental (SEIA). Sobre las medidas propuestas, sostuvo: “por efecto de la norma legal respecto a la tala de alerces, se mitiga con la restauración, compensación y reforestación de la misma especie”. También indicó que “en el estudio, se desmintió todo lo relacionado a la tala de árboles… y se convocó una instancia de participación ciudadana para aclarar dudas y consultas”.

Cuestionamientos ambientales por alerces protegidos en el trazado

La reapertura de la ruta y sus obras asociadas han sido resistidas por organizaciones científicas y ambientales. Una de las voces críticas es Rocío Urrutia, académica y presidenta de la Corporación Alerce, quien ha advertido sobre impactos que, a su juicio, podrían afectar directamente a los alerces presentes en el sector intervenido.

Urrutia sostuvo que “se trata de un Parque Nacional, por lo tanto, es la categoría más alta que existe en las áreas protegidas. El parque resguarda objetos de conservación, y mi rol es que, frente a potenciales amenazas, debo estar ahí para que se cumpla la ley”. Respecto de la reposición o reforestación como medida de mitigación, señaló: “reubicar alerces no asegura su conservación, menos aún bajo las condiciones secas y calurosas que estamos experimentando con el cambio climático. El alerce es una especie adaptada a las condiciones húmedas, además de ser bastante sensible”.

Entre los riesgos mencionados, Urrutia también vinculó la presencia de caminos con la ocurrencia de incendios: “un alto porcentaje de incendios están asociados a la presencia de caminos, y están siendo cada vez más severos”. En un informe público de 2023, apuntó además a otros posibles efectos, como llegada de especies invasoras y animales asilvestrados, fragmentación de hábitat e impactos en la regeneración del alerce y ciprés.

En paralelo, desde CONAF se marcó una observación crítica de carácter técnico. Vicky Kauzlarich Rojas, Encargada de Evaluación y Fiscalización de Ecosistemas de CONAF, indicó que tras el ingreso al SEIA el proyecto fue rechazado debido a la identificación insuficiente de alerces en el área considerada. “CONAF exigió en el estudio técnico la reforestación de la especie intervenida, entonces, cuando nos llegó el permiso sectorial lo rechazamos, porque había numerosos alerces que no fueron correctamente identificados”, afirmó.

Kauzlarich añadió que “mientras haya un solo alerce en la hectárea, la ley prohíbe la intervención del espacio”, y sostuvo que las irregularidades detectadas impidieron la aprobación. También coincidió en la alta sensibilidad de la especie: “para CONAF el traslado de alerces no es viable, porque la especie se comunica por raíces y nacen a partir de estas… removerlos y trasladarlos puede ser un potencial peligro para la conservación de la especie”.

El debate por la rehabilitación de la Ruta T-720 en Los Ríos se mantiene abierto entre quienes buscan recuperar conectividad territorial y quienes priorizan la protección estricta de un parque nacional con alerces milenarios. Por ahora, el avance del proyecto continúa condicionado por exigencias ambientales y por la discusión pública sobre el alcance real de una intervención en una de las áreas protegidas más emblemáticas de la región.

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