Ante los días con mala calidad del aire, las autoridades de Medio Ambiente y de Salud reforzaron una serie de recomendaciones preventivas orientadas a reducir la exposición de las personas al humo y, al mismo tiempo, disminuir las emisiones domiciliarias asociadas a la calefacción a leña.
Entre las acciones promovidas, se insistió en el uso de mascarilla durante episodios críticos, especialmente en actividades al aire libre o traslados en zonas con presencia de humo. La recomendación busca reducir el contacto directo con el material particulado, uno de los principales contaminantes asociados a la mala calidad del aire.
Junto con el autocuidado, el énfasis estuvo puesto en medidas concretas al interior de los hogares. En particular, se reiteró que, ante días con mala ventilación y acumulación de contaminantes, se debe mantener encendido solo un calefactor a leña cuando sea posible, evitando el uso simultáneo de más de un artefacto para calefaccionar.
Según la orientación difundida por las autoridades sectoriales, estas acciones apuntan a disminuir la concentración de contaminantes en el ambiente y a limitar la exposición de los grupos más sensibles. En días de mala calidad del aire, la recomendación general es privilegiar medidas de cuidado personal y de reducción de emisiones, considerando que las condiciones meteorológicas pueden dificultar la dispersión del humo.
Medidas de autocuidado frente a episodios críticos
El llamado a utilizar mascarilla se enmarca en una estrategia de protección individual para quienes deben salir de sus hogares o desempeñar actividades en exteriores durante jornadas con aire contaminado. La sugerencia cobra especial relevancia cuando existe presencia de humo o cuando se percibe irritación en ojos o garganta, síntomas que suelen asociarse a la exposición a aire con altas concentraciones de material particulado.
En esa línea, las recomendaciones oficiales apuntan a que las personas reduzcan, en lo posible, el tiempo de permanencia al aire libre durante episodios críticos y prioricen resguardos adicionales si pertenecen a grupos de riesgo. Las indicaciones difundidas por Salud y Medio Ambiente buscan reforzar conductas preventivas que puedan aplicarse de forma inmediata en el hogar y en la rutina diaria.
Las autoridades también han recalcado que el cuidado personal no reemplaza las acciones de reducción de emisiones, enfatizando que la mala calidad del aire tiene efectos comunitarios y que las medidas domiciliarias contribuyen a disminuir la carga contaminante cuando se presentan condiciones de ventilación desfavorables.
Uso responsable de calefacción a leña
En el ámbito de la calefacción, el refuerzo comunicacional se centró en mantener solo un calefactor a leña encendido durante los días con mala calidad del aire. La medida busca evitar un aumento innecesario de emisiones dentro de un mismo hogar, especialmente en jornadas en que la contaminación tiende a acumularse.
Según lo señalado por las autoridades, el objetivo es promover acciones concretas que permitan reducir la emisión de humo. En ese sentido, se insistió en la necesidad de racionalizar el uso de artefactos a leña, ajustando prácticas cotidianas en función de los episodios críticos.
El llamado se suma a una orientación más amplia: en días de mala calidad del aire, las decisiones domésticas pueden influir de manera directa en el nivel de contaminación que respira la comunidad. Por eso, el refuerzo de estas medidas busca instalar hábitos de prevención y responsabilidad compartida, especialmente durante periodos en que las condiciones ambientales favorecen la concentración de contaminantes.
El mensaje de las autoridades de Medio Ambiente y de Salud apunta a que estas recomendaciones se adopten de forma oportuna durante episodios críticos, combinando autocuidado —como el uso de mascarilla— con acciones de reducción de emisiones, como limitar el funcionamiento de calefactores a leña. Con ello, se busca disminuir la exposición al humo y aportar a una mejor respuesta comunitaria cuando el aire alcanza niveles desfavorables.









