Más de 40 vecinos y familias de Villa Cerro Castillo y Puerto Ingeniero Ibáñez ingresaron al Parque Nacional Cerro Castillo, en la Región de Aysén, para participar del Ciclo Fungi, una actividad de educación ambiental impulsada por el programa Amigos de los Parques de Fundación Rewilding Chile. La experiencia incluyó recorridos por senderos del área protegida para observar hongos y comprender su rol en la mantención de los ecosistemas patagónicos.
Las jornadas se desarrollaron mediante caminatas por los sectores Las Horquetas y Boca León, con acompañamiento de guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (CONAF). El grupo avanzó por el bosque guiado por Dinelly Soto, divulgadora científica especializada en el reino fungi, quien condujo la observación en terreno y la identificación de distintas especies.
Según se explicó en la actividad, el objetivo fue acercar a las comunidades aledañas a las áreas protegidas a un conocimiento directo de la biodiversidad, poniendo énfasis en la variedad de hongos presentes en estos ambientes y en su aporte a procesos esenciales del bosque, como el reciclaje de nutrientes y el equilibrio de los suelos.
En ese contexto, se destacó que la Región de Aysén cuenta con una alta proporción de territorio bajo resguardo y que, de acuerdo con lo señalado durante las salidas, más del 50% del territorio regional está protegido, lo que convierte a sus parques en espacios clave para la investigación, la conservación y el aprendizaje comunitario.
Recorridos guiados para conocer el “universo” de los hongos
Durante la exploración, Dinelly Soto relevó el valor de que las comunidades vecinas se involucren en el cuidado de estos espacios. La divulgadora planteó que quienes habitan alrededor de los parques nacionales cumplen un rol relevante en la protección de especies y en la conservación cotidiana del patrimonio natural.
Soto también subrayó, en el marco de la actividad, la oportunidad que tienen las y los habitantes de Aysén de acceder a estos entornos como “laboratorios” al aire libre, donde es posible aprender de manera directa y con acompañamiento especializado. La salida permitió, además, observar colores, formas y texturas presentes en hongos que suelen pasar desapercibidos en recorridos tradicionales.
El asombro fue una reacción compartida entre los participantes. Is Ramirez, vecina de Puerto Ingeniero Ibáñez, relató que le sorprendió encontrarse con “un universo de colores y vida” en pequeños detalles del bosque, y valoró que la actividad ayudara a dimensionar la importancia de este ecosistema a escala microscópica para la salud del entorno.
Una iniciativa que también convoca a comunidades en Los Lagos
El alcance del programa no se limita a Aysén. Fundación Rewilding Chile informó que el Ciclo Fungi también ha reunido a comunidades vinculadas a áreas protegidas del sur del país, incluyendo el Parque Nacional Alerce Andino y el Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, ambos en la Región de Los Lagos.
En esos territorios, la propuesta mantiene el mismo enfoque: generar espacios de educación ambiental al aire libre, mediante actividades en que niñas, niños y adultos pueden acercarse al conocimiento de la biodiversidad con apoyo de equipos en terreno y bajo una lógica de aprendizaje basada en la experiencia.
El Ciclo Fungi Los Lagos se proyecta como una instancia para fortalecer el vínculo entre las comunidades y sus parques, especialmente en zonas donde la conservación convive con la vida cotidiana de localidades rurales y con el uso responsable de senderos y áreas de visita.
Al cierre de la actividad en Cerro Castillo, la organización destacó la participación de las familias y el interés por seguir conociendo el reino fungi, un componente discreto del bosque, pero decisivo para el funcionamiento de los ecosistemas. La iniciativa continuará abriendo espacios de exploración y aprendizaje en parques del sur de Chile, incluyendo áreas protegidas de la Región de Los Lagos.









