Consumo de los hogares crece pese a contracción del PIB nacional

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

El Banco Central informó que el PIB cayó 0,5% en el primer trimestre de 2026, pero el consumo de los hogares subió 2,5%.

El informe de PIB regional 2026 mostró retrocesos productivos en gran parte del país, mientras el gasto se expandió en varias zonas, incluido Los Lagos, impulsado por servicios y compras de bienes.

La economía chilena abrió 2026 con una señal poco habitual: mientras el PIB nacional se contrajo 0,5% en el primer trimestre, el consumo de los hogares creció 2,5%, de acuerdo con los resultados de Cuentas Nacionales Regionales difundidos por el Banco Central. La combinación describe un desacople entre producción y gasto que se repite en varias zonas del país y que, según el propio desglose regional, contrasta con la caída de la actividad en buena parte del territorio.

El reporte indica que la producción registró descensos en 10 de las 16 regiones, pero el consumo logró expandirse en 10 de ellas. En otras palabras, el retroceso de la capacidad productiva no se tradujo de inmediato en una baja equivalente del gasto de los hogares, que en el período mostró dinamismo tanto en bienes como en servicios.

Según el detalle del Banco Central, el impulso del consumo no se concentró solo en compras esenciales. Hubo un avance en bienes durables, con un aumento asociado a la adquisición de automóviles, y también en bienes no durables como vestuario y alimentos. En paralelo, el desempeño de los servicios apareció como un soporte relevante para la demanda interna, con rubros como salud, transporte, y hoteles y restaurantes mostrando resiliencia.

En el plano sectorial, el informe también da cuenta de contrastes en actividades que suelen marcar el pulso regional. Se menciona que la construcción y la pesca incidieron negativamente en algunas zonas, mientras el dinamismo de los servicios ayudó a sostener el gasto en distintas regiones, incluso donde el nivel de actividad mostró debilidad.

Dos nortes distintos: Atacama crece con oro y plata, Antofagasta cae con el cobre

El comportamiento de la minería apareció como uno de los factores que mejor ilustra la heterogeneidad territorial del trimestre. El Banco Central reportó que Atacama lideró el crecimiento con un aumento de 10,5%, impulsado por la minería de oro y plata, en un contexto en que esos metales han tenido un mejor desempeño relativo frente a la incertidumbre global.

En contraste, Antofagasta registró una caída de 5,3%, asociada al retroceso de la producción de cobre. El informe también consigna que esta baja fue consistente con una disminución de 4,5% en las exportaciones regionales, reforzando el efecto que puede tener el ciclo del metal rojo sobre la actividad de la zona.

Los datos muestran cómo, aun dentro de un mismo eje productivo, el resultado puede variar de forma significativa según el mineral predominante y las condiciones de mercado que enfrenta cada región. Esa diferencia, en el período, se tradujo en un desempeño económico opuesto entre dos territorios históricamente ligados a la industria minera.

Santiago amortigua y las exportaciones retroceden: señales mixtas para 2026

La Región Metropolitana volvió a cumplir un rol estabilizador en el agregado nacional. En el primer trimestre anotó un crecimiento de 1,0%, compensando en parte el freno observado en otras macrozonas. El Banco Central atribuyó el desempeño de la capital al empuje del comercio minorista y los servicios, con un consumo regional que avanzó 3,6%, por sobre el promedio país.

Sin embargo, el informe también entrega una señal de alerta desde el frente externo. Las exportaciones de bienes cayeron 4,6% en el trimestre, con retrocesos vinculados a envíos frutícolas y mineros. En el detalle regional, O’Higgins registró una caída de 25,2%, asociada a una menor producción frutícola y minera, mientras La Araucanía retrocedió 27,4%, marcada por menores envíos de celulosa y frutas.

En el sur del país, el reporte también permitió observar el contraste entre actividad y demanda. En Los Lagos, por ejemplo, el consumo mostró un alza de 2,2%, un dato que el documento asocia al mayor gasto en servicios personales y turismo, en una coyuntura donde el desempeño productivo en distintas regiones no necesariamente acompañó el ritmo del consumo.

Con estos resultados, el PIB regional 2026 deja como fotografía inicial un país con comportamientos dispares: por un lado, hogares sosteniendo el gasto en bienes y, sobre todo, servicios; por otro, señales de debilidad en sectores productivos y en exportaciones. El avance del consumo convive con una contracción del PIB a nivel nacional y con caídas relevantes en actividades estratégicas, lo que instala el foco en cuán persistente puede ser este desacople durante el resto del año.