El Consejero Regional por Osorno, el socialista Francisco Reyes, pasó por la Entrevista de la Semana de Mirada Sur TV para hacer un balance sin anestesia de los primeros meses de la administración de José Antonio Kast, a la que calificó de «nefasta», y para poner sobre la mesa lo que considera la gran obra pendiente del sur: un hospital de alta complejidad en Rahue que atienda a las siete comunas de la provincia. En el camino, cuestionó a su propia coalición, defendió a la diputada Emilia Nuyado, abordó la crisis del Partido Socialista en Puerto Montt y no cerró la puerta a una eventual candidatura a diputado en 2029.
Reyes Castro es periodista de la Universidad de La Frontera, magíster en Gestión y Desarrollo Regional y Local de la Universidad de Chile, académico de la Universidad de Los Lagos y cursa su tercer y último período en el Consejo Regional de Los Lagos, donde ha presidido la Comisión de Medio Ambiente y la Comisión Provincial de Osorno.
Usted combina tres oficios: periodista, académico y político. ¿Cuál calza mejor con la tarea de consejero regional?
Me encanta combinarlos y creo que es una fortaleza a la que tengo que darle más musculatura aún. El periodismo siempre va a ser la interpretación de la realidad y la forma en que uno la plasma en un mensaje colectivo. Y el core del consejero es recoger la necesidad y la demanda de la comunidad, hacer el proyecto, materializarlo en obra. Combina perfecto el accionar político, público y social con la inversión pública. Y si la podemos enseñar en la U, lo hacemos con gusto: he tenido ya tres generaciones de estudiantes de quinto año que cursan mi cátedra de sistema de inversión pública. Llevamos la academia al Consejo Regional y a los concejos municipales, problematizamos la realidad y proponemos soluciones que después se plasman en proyectos reales.
Han pasado los primeros meses de la administración de José Antonio Kast. ¿Cuál es su evaluación?
Cuando un gobierno solo genera incertidumbre a la gente, cuando solo genera temor a no llegar a fin de mes, cuando el combustible lo sube en seiscientos y lo baja cien, esa incertidumbre va a ser la evaluación que tenga la comunidad de ese presidente. Hoy vemos las encuestas: el presidente Kast es el peor evaluado de la historia. Han sido contrarreformas tremendas para la gente. El costo de esa austeridad lo están pagando las personas más humildes, mientras una política regresiva beneficia a un grupo privilegiado que probablemente va a mantener esos privilegios por veinte años. Han cortado programas que son la base del emprendimiento de una familia humilde, de la economía familiar campesina, ligados a la salud pública. Bajo la falsa premisa de menos Estado y más libertad, le dicen a la gente «vamos a estar mejor» y estamos peor; «vamos a estar más seguros» y la seguridad no ha cambiado en nada.
Pero la oposición, a la que usted pertenece, tampoco lo ha hecho bien.
Nos falta muchísimo coordinarnos. La oposición no esperó este ventarrón, esta tormenta perfecta que combinó desaciertos internos con una derecha que usa sus mayorías en la Cámara y el Senado para aprobar una mega reforma que nadie esperó que se tramitara tan rápido. Nadie calcula aún lo que significa de verdad para la gente, para la economía, para el medio ambiente. No estábamos preparados y eso hay que analizarlo y tomar acciones pronto. Nos falta política, oficio y responsabilidad con el país. Tampoco en mi propio partido se han mostrado las mejores señales de cohesión en esta coyuntura.
¿Quién gana con esta mega reforma?
Un triunfo claro de los más privilegiados de las industrias y de los dueños de esa industria. No veo ningún beneficio que haya llegado a la clase media o a la clase trabajadora. Solo temor, solo incertidumbre. Han cuestionado la educación pública, la salud pública, la protección social y el financiamiento de las regiones. En el Consejo Regional nos anuncian recortes permanentemente; no hemos crecido nada en financiamiento regional, pese a que aumentaron las atribuciones. Es un gobierno absolutamente centralista, y lo vimos en la emergencia, cuando un ministro le falta el respeto a un gobernador regional en su propia región damnificada.
Usted ha problematizado los proyectos eólicos en la región. ¿Cuál es el nudo?
¿Quién podría negarse a la energía limpia? Pero no a cualquier costo ni en cualquier lugar. Estuve esta semana en Llanquihue sobre esto: hay treinta proyectos, tres instalados, veinte en proceso, y estas empresas tributan en Santiago, en La Dehesa, en Lo Barnechea. Una sola es capital nacional, Colbún; el resto son transnacionales que además llegan a especular, consiguen la resolución de calificación ambiental y luego se venden. Hoy hasta el aire, el viento y el sol son parte del libre mercado. Voy a hacer pronto un planteamiento técnico a los parlamentarios para que la legislación de los proyectos eólicos genere impuestos regionales en favor de las comunidades donde se emplazan. De lo contrario, se instala una torre, la transnacional vende a otra firma, se va, y no queda nada salvo las hélices dando vuelta.
¿Existe el Partido Socialista en la región? Se lo ve dividido, con el liderazgo de la diputada Emilia Nuyado por un lado y el del senador Fidel Espinoza por otro.
La diputada Nuyado no es cacique. Ha desarrollado un trabajo amplio, duro y permanente con las comunidades indígenas, con las comunidades rurales que no lo son, y también en el mundo urbano. Fue primera mayoría en la provincia de Osorno y también en el Osorno urbano, lo que desmitifica eso de que está solo en las comunidades indígenas. En Puerto Montt y en el sur el partido tiene mucha fuerza, pero se vio afectado por un hecho dramático y condenable: acciones de corrupción en el municipio de Puerto Montt que se siguen investigando y que generaron una crisis que los propios militantes han reconocido. Sobre el otro liderazgo, evito pronunciarme. Quiero concentrar mi energía en fortalecer la provincia de Osorno: si tenemos que crecer, crezcamos de norte a sur, no de sur a norte.
El Servel achicó el distrito y se pasa de cuatro a tres diputados. ¿Irá como candidato a diputado?
Tengo un año todavía para definir mi opción al Parlamento, y además con la comunidad. He visto a muchos actores que se autoproclaman candidatos sin haber consultado a una sola persona de su propio partido. Esto lo tenemos que definir colectivamente, primero en mi provincia y luego en el distrito. Vamos a estar disponibles para la opción que definamos en conjunto, contando con el apoyo del trabajo de la diputada Nuyado y del colectivo socialista. Pero uno no puede ser candidato a todo.
Esta semana el alcalde fue al Consejo Regional por un proyecto y volvió con seis más. ¿Qué inversión es y cómo la evalúa?
Siempre va a faltar inversión, pero me permito corregir la cifra: son casi cuatro mil millones de pesos. Mil ochocientos millones en un paquete de cinco proyectos de la comuna de Osorno, más trescientos millones en un centro comunitario de San Pablo que esperaba hace rato. Ahí comparto con el gobernador que había que subir estos proyectos a cartera: el Esfuerzo Dos, Santísima Trinidad Moyano y las veredas de David Rosa en Rahue Bajo. Eso mejora la calidad de vida de muchos adultos mayores que no pueden desplazarse bien por calles viejas, y a la vez genera empleo. A eso se suma el nuevo estadio de la Quinto Centenario, mil setecientos millones de pesos.
Sobre la Quinto Centenario, mucha gente le escribe en redes diciendo que un estadio no es lo más importante, que ahí arriba faltan más cosas.
Claramente faltan muchas más cosas, incluso seguridad en el propio CESFAM. Pero esa cancha se había transformado casi en un sitio eriazo, un foco de inseguridad permanente. Los vecinos me decían que este lunar generaba delincuencia y drogadicción, que sus chicos se iban a alcoholizar ahí mismo, que había asaltos y lamentablemente hasta delitos con resultado de muerte en el sector. Lo que vamos a hacer es redinamizar ese sector con un estadio que se merecen los deportistas, pero sobre todo los vecinos, para darles dignidad, iluminación y buen vivir. Hace diez años, el sector oeste, Rahue, Francke y Ovejería, tenía cuatro metros cuadrados de área verde por habitante, frente a los doce del sector oriente. Eso es segregación, y la hemos ido superando construyendo áreas verdes en Alto Norte, Francke y Rahue Alto Sur.
Si tuviera que elegir una sola prioridad para la provincia de Osorno en lo que resta del período, ¿cuál sería?
El hospital en Rahue. El Hospital Base Osorno está colapsado; es un hospital de mediana complejidad. No tenemos uno de alta complejidad como Puerto Montt o Valdivia, y por eso los casos del corazón se van a Puerto Montt, a Valdivia, a Temuco o a Concepción. El hospital de alta complejidad que estamos soñando, ubicado en Rahue, atendería a las siete comunas de la provincia: sería el único hospital de derivación desde San Juan de la Costa, Quilacahuín, Río Negro, Puerto Octay, Puyehue y Purranque. La gente cree que es un hospital solo para los noventa mil habitantes de Rahue, y no: es para toda la provincia de Osorno, y eso hace la diferencia. Todo indica que ese sueño tendrá que esperar cuatro años más, pero haremos todo lo posible por avanzar las etapas previas. Un diseño puede tardar hasta tres años y necesita un terreno; sin terreno no hay diseño, y sin diseño no hay ejecución. Ese trabajo hoy no lo podemos dejar botado.
El agua es otro tema fuerte que se alzó en el Consejo Regional. ¿Cuál es el problema real en la región?
Tenemos un problema de Estado con las comunidades que vienen demandando agua crecientemente. No solo piden infraestructura de servicios sanitarios o el APR tradicional: piden distintas soluciones de agua que tardan en promedio de ocho a diez años en materializarse. Ante la alta demanda y la escasa cobertura, tenemos grandes brechas. La provincia de Osorno es de las que menos reacciona a la demanda de agua, muy por detrás de Chiloé, que con sus diez comunas ya lleva más de ciento cincuenta proyectos materializados. Es una deuda que hay que enfrentar con decisión.
La Entrevista de la Semana se emite a través del canal de YouTube de Mirada Sur TV. Francisco Reyes Castro, consejero regional por la provincia de Osorno y militante del Partido Socialista, cierra así una conversación en la que la salud, el agua y la descentralización quedaron instaladas como los ejes de su gestión en el tramo final de su período.












