El Hospital Puerto Montt (HPM) realizó con éxito el primer trasplante de córnea en su historia institucional y el primero registrado en la Región de Los Lagos, un avance que marca un salto en complejidad quirúrgica para el sur austral. La intervención no solo simboliza una nueva etapa clínica para el recinto, sino que también acerca una solución de alta especialidad a pacientes que, por años, han debido esperar o desplazarse para acceder a este tipo de cirugías.
El procedimiento se extendió por dos horas y media y se efectuó bajo anestesia general. Consistió en una queratoplastia penetrante, técnica que reemplaza el espesor completo de la pared anterior del ojo mediante tejido proveniente de un donante. De acuerdo con lo planteado por el equipo, esta cirugía permite proyectar una recuperación visual de hasta un 50% en el paciente intervenido, en un proceso que exige controles y seguimiento clínico.
El trasplante fue liderado por el médico oftalmólogo especialista en trasplantes del Hospital Puerto Montt, Dr. Rudolf Kobus, quien puso el acento en el nivel de precisión requerido. Explicó que las suturas son de extrema delicadeza y que su correcta ejecución es clave para disminuir el riesgo de rechazo del tejido trasplantado. El especialista remarcó que este logro se sostiene en un trabajo coordinado de casi 30 años en el área, fortaleciendo capacidades técnicas y profesionales que, durante el periodo de pandemia, recibieron un impulso decisivo para consolidar el programa de trasplantes regional.
Más allá del hito quirúrgico, el trasplante tiene un impacto directo para la vida cotidiana de quienes esperan recuperar visión. La córnea es fundamental para el enfoque y la entrada de luz al ojo, por lo que un trasplante exitoso puede significar retomar actividades básicas con mayor independencia. En una región con amplia ruralidad e islas habitadas, acercar estas prestaciones al territorio reduce barreras de acceso, tiempos de espera y costos asociados a traslados de larga distancia.
El primer beneficiario de este avance es Manuel Hernández, joven de 31 años que vive en el sector rural de Isla Maillén. El paciente presentaba un leucoma severo con queratoplastia lipídica derivado de infecciones durante la infancia. Esa condición lo mantuvo por décadas con una visión restringida casi por completo a la percepción de movimientos, limitación que afectó su autonomía y su cotidianeidad.
Tras la cirugía, Manuel Hernández y su madre, Graciela Uribe, expresaron su gratitud por la posibilidad de recuperar independencia y proyectar un retorno más autónomo a sus labores agrícolas. Para una familia del mundo rural, una mejoría visual no es solo un dato médico: puede traducirse en seguridad en el desplazamiento, apoyo menor en tareas diarias y mejores condiciones para sostener trabajo y vida familiar en un entorno que exige esfuerzo físico y coordinación.
Pese al éxito del primer caso, desde el propio ámbito clínico se recordó que persiste una demanda relevante por resolver. Las autoridades de salud indicaron que existen cerca de 30 pacientes en lista de espera regional para trasplante de córnea, cifra que dimensiona la necesidad de disponibilidad de tejidos y de continuidad para este tipo de cirugías. En ese marco, el médico del Hospital Puerto Montt, Dr. Cristián Águila, impulsor del proyecto, insistió en la importancia de derribar mitos asociados a la donación.
El Dr. Águila aclaró que la extracción de córnea no compromete la integridad estética del ojo del donante, un punto que suele generar dudas en familias al momento de autorizar. Además, recordó el marco normativo vigente: la legislación chilena, bajo la Ley de Donación de Órganos N° 19.451, establece la condición de donante universal para todos los ciudadanos, salvo que exista una renuncia expresa realizada ante notario. En términos prácticos, la disponibilidad de donantes y la confianza pública son factores determinantes para reducir la lista de espera.
En el Hospital Puerto Montt el avance también se lee como un cambio de etapa. El texto institucional lo describe como una transformación desde un centro orientado primordialmente al procuramiento hacia un recinto de alta resolución. En esa línea, el jefe de la Unidad de Procuramiento de Órganos y Tejidos del Hospital Puerto Montt, Dr. Miguel Lagos, junto a la enfermera Sara Hernández, proyectaron que este paso es la base para metas mayores, incluida la implementación de un programa de trasplante renal durante el presente año.
El hito, además, coincidió con una fecha significativa para el sistema de salud: la conmemoración del Día Internacional del Trasplante de Órganos y Tejidos, este 27 de febrero. En adelante, el desafío será sostener la capacidad instalada, aumentar disponibilidad de tejidos y ampliar el número de procedimientos, en un escenario donde la demanda sigue presente y donde cada donación puede significar años de mejor calidad de vida para pacientes de la región.









