Detectives de la Brigada Investigadora de Robos de la Policía de Investigaciones (PDI), en coordinación con el Ministerio Público, concretaron en Valdivia la Operación “Código Aria”, con la que desbarataron una asociación criminal integrada mayoritariamente por jóvenes y vinculada a una serie de delitos cometidos en distintos puntos de la capital regional.
Según la investigación realizada por la PDI, los integrantes de la agrupación habrían participado en al menos 26 hechos delictivos, entre ellos 18 robos en lugar habitado, 3 robos con violencia y 1 robo con intimidación, además de otros ilícitos. El avalúo aproximado de las especies sustraídas fue estimado en $180 millones, cifra que no contempla daños materiales ni la afectación emocional a las víctimas.
Los delitos indagados se concentraron durante los años 2025 y 2026 y, de acuerdo con los antecedentes recopilados, fueron perpetrados preferentemente en los sectores de Isla Teja, El Bosque y Bosquesur, donde se registraron tanto ataques a viviendas como a locales comerciales.
La PDI estableció que la estructura estaba compuesta por alrededor de 15 personas, con edades entre 14 y 21 años. Parte de sus integrantes comenzó a ser detenida en distintos procedimientos policiales efectuados desde enero de este año, en una secuencia de diligencias que se fue cerrando con el paso de los meses.
Allanamientos y detenciones por Operación “Código Aria”
La etapa más reciente del operativo se concretó el día de ayer, cuando detectives realizaron la entrada y registro de 7 inmuebles en Valdivia, con el objetivo de ejecutar 5 órdenes de detención correspondientes a los últimos integrantes que permanecían pendientes. Tras ello, los detenidos quedaron a disposición del Juzgado de Garantía de Valdivia.
En la formalización, se decretaron medidas cautelares diferenciadas según la edad de los imputados: prisión preventiva para los adultos que integraban la agrupación e internación provisoria para los menores de edad detenidos. Estas resoluciones marcaron el cierre de una fase clave del trabajo investigativo, aunque las diligencias continúan abiertas.
La investigación, enmarcada en el foco de robos en Valdivia, se orientó a establecer vínculos entre casos reportados en diversos sectores y a identificar patrones comunes en el actuar del grupo, lo que permitió reunir antecedentes para sustentar las órdenes judiciales y los allanamientos ejecutados.
El modus operandi: vigilancia previa y fuerza para ingresar
De acuerdo con lo indagado por la PDI, el modus operandi de la banda se basaba en el análisis de los movimientos de los habitantes de viviendas y de la actividad en locales comerciales. Con esa información, seleccionaban los objetivos y luego ingresaban utilizando la fuerza para generar accesos hacia los inmuebles.
En los robos, el grupo sustraía principalmente dinero, joyas y artículos electrónicos de alto valor, concentrando su acción en zonas residenciales y sectores donde podían efectuar una observación previa de rutinas. El trabajo policial levantó antecedentes cruzando denuncias, patrones de ingreso y vínculos entre los distintos hechos.
El caso también dejó en evidencia la participación de personas muy jóvenes en delitos de alta reiteración, considerando que el núcleo investigado incluía a adolescentes desde los 14 años. En la práctica, el volumen de hechos atribuidos y el monto estimado del avalúo posicionaron a la investigación como una de las más relevantes del periodo en materia de robos en la ciudad.
El Ministerio Público y la PDI mantienen la investigación en curso para determinar si existen más personas involucradas en estos hechos y si la asociación criminal tuvo ramificaciones adicionales. Por ahora, los imputados permanecen bajo las medidas cautelares decretadas, mientras el proceso sigue su curso en el sistema de justicia.
De acuerdo con el principio de presunción de inocencia, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme.









