Puerto Montt y Puerto Varas retroceden en calidad de vida urbana: una década de señales ignoradas

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

El Índice de Calidad de Vida Urbana 2025 confirma lo que muchos vecinos ya sabían. Las dos ciudades más importantes del Lago Llanquihue acumulan deterioro en empleo, movilidad y medioambiente. Los datos son contundentes. Las soluciones, aún insuficientes.

Hace diez años, Puerto Montt se ubicaba en un nivel de calidad de vida urbana que, aunque no era brillante, al menos mantenía cierta estabilidad frente al promedio nacional. Puerto Varas, en cambio, lucía mejor: clasificada en nivel alto, era una de las comunas más bien evaluadas del sistema de ciudades intermedias chilenas. Hoy, en 2026, ambas presentan un retroceso que el Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) de la Cámara Chilena de la Construcción y el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica no deja lugar a dudas.

El ICVU no mide la gestión municipal. Lo aclara expresamente. Mide el estado de situación en la provisión de bienes y servicios públicos y privados que inciden en la vida cotidiana de las personas: cómo se movilizan, dónde trabajan, qué respiran, cuánta seguridad tienen. Son 36 variables agrupadas en seis dimensiones, todas con igual ponderación, todas construidas desde fuentes públicas oficiales: CASEN, INE, SII, SINIM, CMF, entre otras. La edición 2025 incorpora una mirada retrospectiva comparando los datos actuales con el año 2015, aplicando la misma metodología para hacer comparables los resultados.

El diagnóstico para la Región de Los Lagos es preocupante.

Puerto Montt: estancamiento que se profundiza

La capital regional se mantiene en nivel bajo del ICVU — igual que en 2015. Pero ese «mantenerse» esconde retrocesos reales en tres dimensiones clave.

Conectividad y movilidad es la caída más dramática. Puerto Montt pasó de nivel medio alto a nivel bajo en esta dimensión, el peor resultado posible. El indicador más revelador es la proporción de viajes al trabajo realizados en transporte público o medios activos como la bicicleta: bajó de 67,14% en 2015 a 48,95% en 2025. Es decir, la ciudad está perdiendo usuarios del transporte colectivo de forma acelerada, mientras los permisos de circulación de vehículos particulares aumentaron de 213 a 287 por cada mil habitantes en el mismo período. Más autos, menos bus: una ecuación que empuja hacia la congestión, la contaminación y la exclusión de quienes no pueden costear un vehículo propio.

Las condiciones laborales también empeoraron. Puerto Montt pasó de nivel alto a nivel medio bajo. La tasa de desempleo casi se duplicó: de 4,43% a 9,26%. Y la variación anual de trabajadores dependientes, que en 2015 crecía a 0,28%, en 2025 es negativa: -3,54%. Dicho en términos simples, el mercado laboral formal de Puerto Montt no solo no crece, sino que está destruyendo empleos dependientes.

El ambiente de negocios completa el cuadro: de nivel medio alto retrocedió a nivel medio bajo. El crecimiento anual de ventas en micro y pequeñas empresas cayó de 2,97% a apenas 0,56%. Las pymes de Puerto Montt, motor fundamental de la economía local y regional, están estancadas.

Puerto Varas: la caída más pronunciada

Si Puerto Montt muestra estancamiento con deterioro, Puerto Varas exhibe la caída más marcada entre las ciudades del sur. Pasó de nivel alto a nivel medio bajo en el ICVU global — un descenso de dos categorías en diez años. En el contexto del informe, esto la posiciona como una de las comunas con mayor retroceso relativo dentro del segmento de áreas metropolitanas chilenas.

Las condiciones laborales presentan la misma tendencia que Puerto Montt, aunque partiendo desde una base diferente. La tasa de desempleo subió de 2,21% a 6,16%, y la variación anual de trabajadores dependientes pasó de un crecimiento de 7,45% a una contracción de -1,54%. Una ciudad que hace una década generaba empleo a ritmo sostenido hoy presenta retracción en su mercado laboral formal.

Pero la dimensión que más llama la atención en Puerto Varas es Salud y Medioambiente, que cayó de nivel medio bajo a nivel bajo. Dos variables explican el deterioro. Por un lado, el control de enfermedades crónicas por cada mil habitantes aumentó de 35 a 175 entre 2015 y 2025. Ese número no indica mejor salud — indica mayor prevalencia de patologías crónicas registradas en el sistema de atención primaria. Por otro lado, las emisiones de material particulado fino (PM2.5) casi se duplicaron: de 668 a 1.226 toneladas anuales. Puerto Varas, conocida por su calidad paisajística y su modelo turístico de alto estándar, enfrenta una paradoja ambiental severa: vende naturaleza al mundo mientras deteriora el aire que respiran sus residentes.

El contexto nacional: las ciudades intermedias son las más golpeadas

El informe confirma que el retroceso no es exclusivo de la Región de Los Lagos. A nivel nacional, el 34,5% de las ciudades intermedias disminuyó su nivel en el ICVU entre 2015 y 2025. Solo el 6,9% mejoró. Es el tipo de ciudad donde el deterioro ha sido más extendido y profundo.

En contraste, la Región Metropolitana muestra un comportamiento opuesto: el 16,7% de sus comunas mejoró de nivel, y solo el 4,8% retrocedió. La brecha entre la capital y las regiones — que el estallido social de 2019 puso en el centro del debate — sigue ampliándose una medición tras otra.

El director del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC, Arturo Orellana, fue directo al presentar los resultados: en los últimos diez años, marcados por el estallido social y la pandemia, se observan retrocesos en la calidad de vida urbana especialmente en ciudades intermedias, con un aumento de las brechas entre comunas en todo el país.

La voz del sector privado y el llamado a la gobernanza metropolitana

Fernando González, presidente de la Comisión Ciudad y Territorio de la CChC en Puerto Montt, planteó una lectura que trasciende los números: la mejora en la calidad de vida urbana no vendrá de esfuerzos aislados. Propuso avanzar hacia una gestión de carácter metropolitano que permita articular el desarrollo económico de Puerto Montt con los estándares ambientales y de calidad de vida de Puerto Varas, evitando que el crecimiento urbano continúe profundizando las brechas existentes.

Es una postura significativa. Puerto Montt y Puerto Varas funcionan económicamente como un sistema integrado — turismo, logística, acuicultura, servicios — pero se gobiernan de manera separada, sin coordinación metropolitana formal. Lo que pasa en las carreteras de Puerto Montt afecta la conectividad de Puerto Varas. Lo que se emite en los barrios de Alerce incide en el aire de todo el corredor Llanquihue. Las soluciones comunales tienen límites estructurales que ningún alcalde, por mejor gestión que realice, puede superar solo.

Qué se propone para la próxima década

El informe no solo diagnostica. El gerente de Estudios y Políticas Públicas de la CChC, Nicolás León, presentó un conjunto de medidas articuladas en torno a las tres dimensiones con mayor deterioro a nivel nacional.

En conectividad y movilidad, las propuestas apuntan a reforzar el transporte público como sistema preferente: frecuencia, integración tarifaria, prioridad vial efectiva para los buses. Y — más estructuralmente — integrar la planificación del transporte con la planificación urbana, promoviendo densificación equilibrada en torno a ejes de transporte y limitando la expansión periférica desconectada del sistema de transporte colectivo.

En ambiente de negocios, el foco está en fortalecer la base económica local: simplificar trámites para la apertura de empresas, reducir tiempos para la obtención de patentes, y revitalizar áreas comerciales mediante inversión en espacio público y programas de apoyo directo a las pymes.

En condiciones socioculturales, el informe identifica la participación ciudadana y la violencia intrafamiliar como las variables con mayor deterioro en el período. Las propuestas incluyen fortalecer programas de juntas de vecinos, promover presupuestos participativos a escala barrial y desarrollar redes comunitarias de prevención con foco en escuelas y barrios con mayor exposición a dinámicas de riesgo.

El desafío que viene

Los datos del ICVU 2025 para Puerto Montt y Puerto Varas no son solo una fotografía incómoda del pasado. Son una señal de alerta sobre tendencias que, si no se intervienen, seguirán profundizándose. Una ciudad capital regional con desempleo en 9,26% y destrucción de empleo formal tiene un problema estructural que no se resuelve con obras puntuales. Una ciudad turística de alto valor con emisiones de PM2.5 que se duplicaron en una década tiene una contradicción de modelo que eventualmente pasará la factura.

La pregunta que deja el informe no es técnica. Es política y ciudadana: ¿quién va a tomar esas decisiones metropolitanas que nadie puede tomar solo? ¿Cuánto tiempo más puede el sur de Chile esperar que se construya la institucionalidad que sus ciudades necesitan para crecer sin destruirse?

Los números ya entregaron su veredicto.