Un grupo de residentes del sector Alerce Norte, en la comuna de Puerto Montt, tomó por cuenta propia el control de una vivienda de calle Los Cóndores el fin de semana pasado, expulsando a sus ocupantes y quemando muebles y colchones en plena vía pública. La situación, que obligó a concurrir a Carabineros y Bomberos para controlar las llamas, es la expresión más extrema hasta ahora de una crisis de seguridad que los vecinos del sector denuncian desde hace años y que, según advierten, no ha tenido respuesta suficiente por parte de las instituciones.
Según lo relatado por el propio dirigente local Francisco Mancilla, el detonante inmediato fue una serie de presuntas incivilidades ocurridas la noche del sábado en la propiedad intervenida. Ante ese contexto, los vecinos se habrían organizado para ingresar a la vivienda, sacar sus enseres y evitar de manera drástica que el inmueble volviera a ser habitado. El incendio de los muebles en la calle escaló la emergencia al punto de requerir la presencia de ambas instituciones.
«Cansados de la delincuencia»: el hartazgo vecinal que precede al incidente
El episodio no surge en el vacío. Alerce Norte es uno de los sectores de Puerto Montt con mayor historial de denuncias vecinales por inseguridad. En agosto de 2024, la Unión Comunal de Juntas de Vecinos identificó Alerce como uno de los focos críticos de robos, consumo de drogas y violencia en la capital regional, con vecinos que declaraban optar por no denunciar por temor a represalias. En 2022, dirigentes del sector fueron incluso amenazados de muerte tras exigir más seguridad en operativos policiales.
El gobierno regional también tiene trazada una señal de alarma sobre el sector. En mayo de 2026, el seremi de Vivienda, Mario Marchant, confirmó que Alerce integra el plan de «barrios críticos» del Ministerio, uno de los 152 focos a nivel nacional donde el Estado busca intervenir de forma intersectorial para mejorar las condiciones de habitabilidad y seguridad. A nivel comunal, el alcalde Rodrigo Wainraihgt ha solicitado explícitamente el desalojo de tomas irregulares en el sector y el refuerzo policial.
Justicia vecinal: un síntoma que el sistema no puede ignorar
Lo ocurrido en calle Los Cóndores instala un debate incómodo pero necesario. La acción colectiva de los vecinos —ingreso forzado a una vivienda e incendio de bienes en la vía pública— constituye conductas que pueden tener consecuencias legales para quienes participaron, con independencia de las razones que las motivaron. Carabineros concurrió al lugar, aunque al cierre de esta edición no se informó de detenidos ni de formalización de alguno de los participantes.
Lo que el incidente sí deja en evidencia es que una parte de los residentes de Alerce Norte percibe que las vías institucionales no son suficientes para dar respuesta a sus problemas de seguridad. Esa brecha entre la percepción ciudadana y la respuesta del Estado es exactamente el caldo de cultivo para episodios de este tipo, en un sector que figura tanto en los planes del gobierno regional como en las denuncias recurrentes de sus propios dirigentes.
De acuerdo con el principio de presunción de inocencia consagrado en el artículo 4 del Código Procesal Penal, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme.











