Tres cabos segundo de Carabineros fueron detenidos este jueves en la región del Bío Bío, en el marco de una investigación destinada a desarticular una organización criminal que operaba en la provincia de Arauco. Los tres funcionarios, de dotación de la comisaría de Curanilahue, fueron aprehendidos en el patio del mismo recinto mientras estaban en servicio activo, por funcionarios de la propia institución pertenecientes a Asuntos Internos y al OS7. En total, el operativo dejó 19 personas detenidas entre uniformados y civiles, en lo que representa uno de los casos de corrupción policial más graves registrados en el sur de Chile en los últimos años.
La Banda del Moto: estructura criminal con cobertura policial
La organización desbaratada se conocía internamente como «la Banda del Moto», liderada por Diego González, alias el Moto, y estaba en disputa territorial con un grupo rival, presumiblemente por el control de la venta de drogas en Curanilahue. De acuerdo con antecedentes recabados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, al menos dos de los carabineros detenidos formaban parte de la estructura orgánica del grupo, actuando en la práctica como el servicio de inteligencia de la organización: filtraban información privilegiada obtenida en razón de su cargo para evitar que el cabecilla y sus colaboradores pudieran ser sorprendidos por agentes no comprometidos.
La trama comenzó a desenredarse a raíz de una serie de tiroteos ocurridos en agosto de 2025. Tras uno de esos episodios en el que miembros de la banda atacaron a balazos vehículos y domicilios en la población Navidad de Curanilahue, vecinos llamaron a Carabineros. Dentro del contingente policial desplegado en el lugar iban precisamente dos de los imputados, quienes alteraron el sitio del suceso: ocultaron casquillos de bala y los rasparon contra el suelo para eliminar las estrías y demás marcas propias de cada arma, impidiendo así la trazabilidad balística.
Dos años de operación encubierta y 23 domicilios allanados
Según estiman fuentes de la Unidad Investigativa de Bío Bío, la banda logró operar en las sombras por al menos dos años, hasta que la Sección de Asuntos Internos de Carabineros (SIACAR) denunció los hechos al Ministerio Público. Las diligencias quedaron a cargo del fiscal jefe de Arauco, Johnny Cares, quien en las últimas horas gestionó órdenes de detención para una veintena de implicados, incluyendo al líder de la banda, sus colaboradores y los tres carabineros involucrados.
En el marco del operativo se allanaron 23 domicilios y se detuvo a ocho imputados vinculados directamente a la investigación y a otros siete en situación de flagrancia. Se incautó droga, dinero en efectivo, armamento, munición y un vehículo. Los cargos formalizados contra los uniformados son asociación ilícita, asociación criminal, falsificación de instrumento público, omisión de denuncia, obstrucción a la investigación e infracción a la Ley 20.000. Los tres fueron dados de baja de la institución en las primeras horas de este jueves.
A través de un comunicado, Carabineros señaló que una vez conocidos los antecedentes adoptó de manera inmediata las medidas administrativas correspondientes, procediendo a la desvinculación de los involucrados conforme a los principios de probidad, transparencia y responsabilidad que orientan el actuar institucional. Asimismo, confirmó la instrucción de un sumario administrativo para determinar las eventuales responsabilidades individuales.
Este no es el primer episodio de corrupción que afecta a Carabineros en Curanilahue. En 2022 desaparecieron 55 municiones calibre 9 milímetros desde la Cuarta Comisaría de la ciudad, y en 2023 fue detenido un funcionario activo junto al exjefe de la SIP de la comuna por sus vínculos con integrantes de la Resistencia Mapuche Lavkenche. El patrón acumulado instala preguntas urgentes sobre los mecanismos de control interno de la institución en la zona sur del país, una región donde las organizaciones criminales han profundizado su presencia en los últimos años y donde comunidades como las de Los Lagos y Los Ríos enfrentan dinámicas similares de disputa territorial ligadas al narcotráfico.
«De acuerdo con el principio de presunción de inocencia, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme.»









