Peak respiratorio 2026: las cinco medidas que sí protegen a las familias del sur

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Resumen generado automáticamente con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por Mirada Sur.

El 24% de las urgencias en Chile son por causa respiratoria y las camas críticas superan el 90% de ocupación. Un especialista de la Universidad Andrés Bello entrega las medidas concretas que sí funcionan antes del peak invernal.

Chile ingresa al período más crítico de la temporada respiratoria 2026 con las urgencias hospitalarias al límite: el 24% de las atenciones de urgencia corresponde a causas respiratorias y la ocupación de camas críticas adultas supera el 90% a nivel nacional. En las regiones de Los Lagos y Los Ríos, la situación tiene una capa adicional de complejidad: la Seremi de Salud de Los Ríos proyectó vacunar a 217.036 personas contra la Influenza en la Campaña de Invierno 2026, mientras que en Los Lagos las autoridades sanitarias ya advierten sobre la presión sobre la red asistencial y llaman a priorizar los Cesfam y Sapu por sobre las urgencias hospitalarias. En ese contexto, Pablo Manríquez, académico de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello, entregó cinco medidas concretas que pueden marcar la diferencia entre un cuadro leve y una complicación grave.

Las vacunas, la barrera más efectiva antes del peak

La primera y más urgente recomendación es la vacunación. La campaña de inmunización contra la Influenza alcanza el 61,2% de cobertura a nivel nacional, lo que representa más de seis millones de personas inmunizadas, pero ese porcentaje aún está por debajo del nivel necesario para generar protección comunitaria efectiva antes del peak. El académico Manríquez fue enfático: las vacunas disponibles contra influenza, COVID-19 y Virus Respiratorio Sincicial reducen significativamente el riesgo de hospitalización y cuadros graves, y muchas personas en grupos de riesgo siguen postergando su aplicación.

En Los Lagos, la Seremi de Salud, Karin Solís, ya anticipó un peak importante para las próximas semanas con aumento progresivo de circulación del virus influenza, y llamó a la vacunación como la principal herramienta disponible, advirtiendo que los adultos mayores de la región aún no alcanzan coberturas de seguridad. En Los Ríos, desde el inicio de la estrategia con el anticuerpo monoclonal Nirsevimab en el Hospital Base de Valdivia no se han registrado fallecimientos en lactantes que recibieron el tratamiento, según informó la doctora Carolina Poblete, jefa del Servicio de Neonatología del recinto.

Ventilación, lavado de manos y mascarilla: los hábitos que la pandemia instaló y el invierno olvida

Manríquez subrayó que tres medidas básicas concentran buena parte del poder preventivo disponible y que se relajan cada vez que termina el período más crítico del año. Ventilar regularmente los espacios cerrados —casas, oficinas, salas de clases— disminuye la carga viral acumulada en ambientes interiores y reduce considerablemente el riesgo de transmisión. El lavado frecuente de manos sigue siendo una barrera eficaz contra múltiples enfermedades, incluyendo virus respiratorios que se transmiten al tocar superficies contaminadas y llevar las manos al rostro.

El uso de mascarilla, aunque ya no es obligatorio, sigue siendo recomendable en personas con síntomas respiratorios, enfermedades crónicas, inmunodepresión, o en espacios cerrados con alta afluencia de público. En Osorno, la situación tiene un agravante adicional: la preemergencia ambiental por material particulado potencia el efecto de la circulación viral sobre los grupos más vulnerables, lo que llevó al director subrogante del Servicio de Salud Osorno, Luis Barrientos, a reiterar el llamado al uso de mascarilla como elemento clave para cortar la transmisión. Puerto Montt y las comunas de Chiloé enfrentan el mismo patrón de presión sobre la red asistencial con el invierno recién iniciando su fase más intensa.

La quinta medida es la más simple y frecuentemente ignorada: cubrirse boca y nariz al toser o estornudar con el antebrazo o pañuelos desechables, evitando la dispersión de gotas respiratorias. El académico de la UNAB cerró con una advertencia directa: no se trata de retornar a medidas extremas, sino de recuperar hábitos básicos de cuidado colectivo que protegen a los más vulnerables y reducen la presión sobre un sistema de salud que en Los Lagos y Los Ríos ya opera tensionado antes de que el peak invernal llegue a su punto más alto.