«Es insultarme en la cara»: el duro cuestionamiento de Buschmann al gasto municipal en Osorno

El concejal por Osorno Arturo Buschmann (Partido Republicano) pasó por La Entrevista de la Semana, el espacio de conversación pausada y sin filtros de Mirada Sur conducido por el director y periodista Zua Fuentes, y no esquivó el tema que ha marcado su primer período en el concejo: la fiscalización al uso de los recursos municipales. Con un lenguaje directo, apuntó a gastos que, a su juicio, no se condicen con las necesidades reales de los establecimientos educacionales de la comuna, y defendió su rol aun cuando ello signifique tensionar la relación con el alcalde Jaime Bertin.

Buschmann llegó al concejo en su primera candidatura con la tercera mayoría y 5.574 votos, un resultado que él mismo atribuye a su trayectoria de quince años en el marketing y a un perfil ajeno al mundo político tradicional: viene del desarrollo de videojuegos y de los proyectos digitales. En esta conversación abordó ese origen poco habitual, su lectura de la mega reforma económica del Gobierno, sus gestiones en Santiago por la conectividad de Osorno y, con especial énfasis, los cuestionamientos que ha levantado sobre el destino de fondos públicos en la comuna.

Concejal, bienvenido. Partamos por lo personal: vienes del desarrollo de videojuegos, de proyectos digitales, y también del marketing, mundos bastante distintos a la política municipal, que es más de terreno. ¿Qué te llevó a dar el salto y presentarte como candidato a concejal de Osorno?

Fueron varios factores. Mi inicio en la política parte con el estallido social, cuando me di cuenta de que la política ya se había ido para otro lado, no hacia donde debería. Y después de tantos años trabajando, unos quince años en marketing, en jefaturas, en marketing farmacéutico y en agencia, te das cuenta de que tu habilidad puede ocuparse para algo más beneficioso. Yo se lo decía directamente a los dueños: me gustaría hacer algo que no sea solamente darles plata a ustedes, ocupar mi habilidad para algo más, algo que sea más para la gente. Eso me pasó una vez cuando propuse, en un amigo secreto, que en vez de regalarnos cosas que no necesitábamos entre nosotros, donáramos esa plata a quien sí la necesita. El primer año algunos no me siguieron, pero al segundo ya todos ganaron. Ahí me dije que uno puede hacer cosas por el resto, y me empecé a meter en el mundo público. Da satisfacción hacer cosas por la gente.

Sacaste la tercera mayoría con 5.574 votos, que para una elección de concejales es un buen número, sobre todo en tu primera papeleta. ¿Te sorprendió ese resultado?

A decir verdad, sí. Sobre todo considerando la cantidad de votos y que la única persona en la campaña fui yo. Cuando tienes una campaña hecha por una sola persona y con un presupuesto muy bajo, y aun así el resultado es alto, te das cuenta de que no fue solo azar. Se trata de tener un mensaje claro, mostrarse transparente y saber dónde colocar el dinero en la propaganda, que es distinta de la publicidad. Existe una máxima en marketing: la mayor parte del presupuesto se desperdicia, pero no sabes dónde. Cuando logras saber dónde, te das cuenta de que necesitas mucho menos. Hay gente que gastó cien millones de pesos y no sacó votos. La gente muchas veces cree que los candidatos se sacan con plata, y no es así; hay mucho más allá que solo el dinero.

Y ese manejo comunicacional se te nota, porque yo también me dedico al marketing. Pero entremos a lo que ha marcado tu período.

«Es insultarme en la cara»: el cuestionamiento al gasto municipal

Una de las marcas de tu gestión ha sido la fiscalización constante. En los concejos se te ve siempre con ese punto fiscalizador frente al alcalde Jaime Bertin. ¿Qué es lo que más fiscalizas? ¿Es un control técnico o hay una diferencia política con el alcalde?

Más técnico que político, aunque existen puntos políticos. Por ejemplo, yo siempre creo que si el municipio pasó a llevar a alguien, no te puedes hacer el desentendido: tienes una responsabilidad y hay que compensarlo. Hay una persona a la que se le rompió una cortina metálica en el mercado municipal, lleva un mes así y paga una renta. ¿Por qué el municipio no se puede hacer cargo de eso? Ahí hay una mirada política, la de un municipio que tiene que servir a la gente y no al revés. La mirada técnica es cuando te das cuenta de que hay fondos destinados a una acción, pero en el papel los usan para otra. Eso puede parecer político, pero en realidad es técnico.

¿Tienes un caso concreto de eso?

La gira de estudio que tuvo el Carmela Carvajal. No me pueden decir que una gira de estudio de cuarto medio a fin de año es una salida pedagógica, ni colocarme que la caminata que hacen de un punto A a un punto B es educación física. Eso, para mí, es insultarme en la cara. No me pueden decir que eso es pedagógico, o que hacer el trámite en la aduana es un trámite cívico. De verdad, es como una burla. Y gastar ciento diez millones de pesos en el mismo establecimiento en que los profesores y apoderados dicen que no tienen papel ni tinta, en circunstancias de que esos fondos se podrían ocupar para eso en vez de gastarlos solamente en los cuartos medios que van saliendo. Aunque me critiquen, los voy a seguir defendiendo.

¿Y con qué comparas ese gasto para sostener que no corresponde?

Con veinticinco millones de pesos se logró un laboratorio en una escuela que beneficia a todo el establecimiento, a todos los alumnos. En otro liceo, con diez millones de pesos, hicieron otro laboratorio que beneficia a todos los alumnos durante mucho tiempo. Y aquí cien millones de pesos para tres o cuatro días, solamente un curso que va saliendo. No es para eso. O el caso de las cortinas: tenemos goteras en el mismo edificio y se asigna un presupuesto de diez millones de pesos para cortinas. No es que se hayan comprado todavía, se asigna ese presupuesto. Yo no puedo estar a favor de eso tampoco.

La mega reforma económica del Gobierno

Vamos al escenario nacional. La Cámara de Diputados aprobó el grueso de la mega reforma de reconstrucción, que impulsó el ministro Jorge Quiroz y que, según se dijo, contó con apoyos transversales. Como militante del Partido Republicano, ¿cómo evalúas esa aprobación y qué significa para el Gobierno?

Este proyecto significaba mucho para el Gobierno, porque era gran parte de lo que se quería hacer en materia económica, y se logró. Con eso estamos muy felices. El lunes estuve con la diputada Claudia Reyes y me comentaba que estaba muy expectante, que ojalá se aprobara porque es lo que el país necesita. Esto no es, como algunos quieren plantearlo, un gallito para que el Gobierno gane o no; esto es para que a la gente le vaya bien, es lo que necesitamos para impulsar el país. En ese sentido, me da lata que la izquierda se haya ido por lo confrontacional, diciendo que es malo per se por los súper ricos, en lugar de dar una mirada más propositiva sobre cómo implementar los temas que les interesan. Eché de menos esa posición más constructiva, pero a fin de cuentas salió todo bien.

Dices que la reforma ayuda a la gente. ¿Cómo la ayuda, si en el fondo baja los impuestos a las grandes empresas?

Bajar los impuestos a las empresas las ayuda, porque van a tributar menos y eso significa más utilidades. Los que hemos sido empresarios hemos estado al otro lado y sabemos que la máxima de la empresa es maximizar las utilidades. Por lo tanto, si yo no necesito una persona adicional para lo que estoy desarrollando, no voy a contratar a alguien solo porque me rebajen los impuestos: voy a contratar si efectivamente lo necesito. El corazón de la reforma es la rebaja de impuestos, principalmente a las grandes empresas, mientras que a las pymes, y ese es otro de los temas en discusión, es distinto.

Gestiones en Santiago por la conectividad de Osorno

Estuviste gestionando reuniones en Santiago por Osorno. ¿Con qué respuesta vuelves?

Yo me di el trabajo de ir para allá y gestionar la reunión, porque es un tema que me preocupa. Podría quedarme acá tranquilo y decir que es materia del Ministerio, pero no es así como funciono. Me vengo feliz, porque me señalaron que se está trabajando en esto, que no está congelado, no está abandonado, y que no lo van a dejar postergado cuatro años a ver qué sucede. Esas son buenas noticias. En los reels de mi Instagram aparece 2027 como fecha tentativa de implementación, pero ojo, es tentativa: debería estar implementado ya, y eso es lo que a mí me interesa, que la autoridad correspondiente lo comunique y lo rectifique.

¿Y qué tan firme es esa información?

Yo no puedo venir acá, ir a Santiago y decir «sabes qué, no me dijeron nada», porque no puedo mentir. Tampoco fui a pasear. Me di el trabajo de ir, gestionar la reunión, porque me preocupa el tema. Si me dijeron algo, tengo que comunicarlo; no soy mentiroso. Me lo dijo un funcionario del Ministerio de Transporte, así que espero que lo que dicen los funcionarios sea cierto.

Proyección política hacia 2028

Ese ímpetu fiscalizador algunos podrían leerlo como una puesta en escena para candidatearse a alcalde. Ya hay concejales en ejercicio que han manifestado su intención de estar en la papeleta el 2028. ¿Estarás tú?

El tema de los alcaldes muchas veces no es «yo quiero ser alcalde»: es el partido el que tiene que decidir, y eso se negocia. Yo estoy dispuesto, si quieren que vaya de alcalde, estoy dispuesto. Pero mi mirada ahora está enfocada en mi labor de concejal, porque esto tiene mucho de mindset, del seteo mental que uno se pone como meta. Si te pones a trabajar como candidato, te transformas en candidato y haces cosas de candidato. Yo no quiero hacer cosas de candidato; quiero seguir haciendo mi trabajo, y si de repente sale lo otro, me voy para alcalde. Si no, sigo de concejal. Mi misión ahora es para lo que la gente me votó.

Para cerrar, ¿algún mensaje que quieras dejarle a la gente de Osorno que está viendo el programa?

Mi misión es que la política se acerque a la gente. Yo no vengo del mundo político como tal, y quizás por eso muchas veces molesto un poco a los políticos, porque no me muevo mucho en esa lógica. Pero encuentro que el mundo político tiene que cambiar, tiene que estar pensado en servir a la gente y no servirse de ella. Eso cambia mucho la perspectiva: no es solo posar para la foto y la noticia bonita, sino también estar en las noticias incómodas y hacer cosas que a uno lo complican, pero que van en beneficio de la gente. La política no puede ser una cosa de cuatro paredes ni un grupito que se reparte algo cada cuatro años. Eso debe cambiar, y créanme que se puede lograr.

La entrevista completa está disponible en el sitio web de Mirada Sur TV y en su canal de YouTube. La Entrevista de la Semana es el espacio donde el director y periodista Zua Fuentes conversa con quienes toman las decisiones en el sur de Chile. Suscríbete a nuestro canal para no perderte cada edición.

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